DE MIGUEL A DELIBES


Como a esta Castilla y León le nacen, por lo general, genios que se le van enseguida fuera, Miguel Delibes decidió fingir que era un ser corriente, y quedarse. En su tierra, en Valladolid. ¿Mirad lo interesantes que son las historias que cuento. No me miréis a mí, yo no soy nada sugestivo¿, pareció susurrar siempre con su actitud. 

Mala actitud, para lo que nosotros pretendemos, don Miguel. ¿Nos será posible, con tan poca colaboración por su parte, montar una trepidante obra de teatro que le homenajee?

Sí. Hay un apasionante viaje De Miguel a Delibes. Miguel: el sentido común, las pocas o ninguna estridencia, el perfil bajo de ciudadano de a pie, el trabajo encerrado en un despacho, pasear anónimo por el Campo Grande… Delibes: la Imaginación, la observación, el idioma Castellano en toda su exuberancia y precisión, el reconocimiento mundial, la Naturaleza¿ 

Siempre va a resultar trepidante una obra de teatro que cuente este viaje fabuloso y eterno. El viaje del Ser Humano hasta la Literatura. 

Y viceversa, claro.